Turbo vs Supercargador







Muchos de ustedes han escuchado ambos términos. Pero… ¿En qué consiste cada uno? ¿Cual es mejor? Para responder a estas preguntas, comencemos por entender el funcionamiento de un motor. Como bien sabemos, los motores tienen una cámara de combustión (propiamente los cilindros) ahí se hace una mezcla de un gas explosivo. La gasolina, al entrar al cilindro, entra en forma de spray y se combina con aire, el cual gracias al contenido de oxigeno, permite que se dé una combustión. Esta combustión produce una explosión que empuja al pistón y este transmite esa fuerza al cigüeñal, luego a la caja de velocidades y de ahí a las ruedas.

Claro que esta explicación está muy simplificada, pero retomemos la idea principal. ¿Qué pasa si tenemos un cilindro muy chiquito y lo comparamos con uno muy grande? Lógicamente en el más pequeño, tendremos una carga menor de combustible y aire, por lo cual tendremos una explosión menor, a la que podríamos tener en el cilindro grande. Por ésta razón generalmente los motores mas grandes son mas potentes.

El concepto básico de ambos (supercargador y turbo), es meter bajo presión una mezcla mayor de gasolina y aire, pensemos en un tanque a presión, en éste podemos meter una cantidad mayor de gas. Por lo que al tener mas gasolina y mas aire, automáticamente tendremos una carga mas explosiva, lo cual se traduce en mas potencia. Es como si un motor dos litros, ahora fuera de tres, cuatro o cinco, dependiendo de la presión a la que podamos meter esa mezcla.

Usualmente los turbos, utilizan una turbina que mete el aire a presión dentro de la cámara de combustión. Esta turbina se mueve mediante los gases que son expulsados por el escape del coche. Para que la turbina tenga suficiente fuerza, se tienen que emitir los gases del escape a cierta velocidad por lo que los turbos “entran” sólo en altas revoluciones. Aquí la ventaja es que se utilizan los gases que usualmente se desperdician y el motor no recibe ningún esfuerzo adicional para mover un componente.  La desventaja radica en que la turbina necesita altas revoluciones del motor para que pueda entrar la sobre-presión. Por ello en los coches turbo se siente la tradicional “patada” cuando sobrepasamos cierto régimen.

A diferencia del turbo, el supercargador es un compresor que va conectado directamente al eje del motor. Debido a esto, el compresor trabaja todo el tiempo y la entrega de potencia se da de manera gradual conforme se va acelerando. Aquí no se siente la “patada” o la entrega súbita de potencia. La desventaja es que no es muy recomendable en motores pequeños, ya que el supercargador ofrece literalmente una resistencia al giro del motor.  Los motores pequeños sufren por falta de torque y el supercargador es un lastre que el motor tiene que mover. Por esta razón es mas común ver supercargadores en coches americanos, ya que tienden a montar motores grandes en sus autos.

Les compartimos un video acerca del funcionamiento del motor.

Video: Youtube